Movilidad eléctrica
La movilidad eléctrica es un elemento fundamental para una infraestructura sostenible. Una planificación bien concebida y una ejecución adecuada de la infraestructura de recarga son decisivas para un funcionamiento seguro, eficiente y fiable. Le acompañamos en su proyecto desde la planificación hasta la ejecución y desarrollamos soluciones que se adaptan de forma óptima a sus necesidades.
Una buena planificación como base
La planificación es el paso más importante para sentar las bases de una instalación satisfactoria. En esta fase se desarrolla un concepto detallado que tiene en cuenta las necesidades del usuario, la normativa legal y los requisitos futuros. Entre los aspectos más importantes se incluyen:
- Análisis de necesidades: la determinación de las necesidades energéticas es esencial para establecer qué tipo de sistemas y equipos eléctricos deben instalarse. Esto incluye también requisitos específicos como la iluminación, la tecnología de transformadores, los sistemas de barras colectoras, los sistemas de alimentación de emergencia, la movilidad eléctrica y el equipamiento técnico de las paradas.
- Normas y reglamentos: las instalaciones eléctricas deben cumplir con las normas y los reglamentos de seguridad vigentes
- Elaboración de esquemas eléctricos: un esquema eléctrico detallado muestra la ubicación y la conexión de todos los componentes eléctricos
- Dimensiones: la elección de las secciones de cable y los fusibles adecuados. Asimismo, la potencia eléctrica de los aparatos y las instalaciones en relación con el suministro de energía.
Instalación de los componentes
Una vez finalizada la fase de planificación, se lleva a cabo la instalación propiamente dicha. Este paso requiere personal cualificado que instale los sistemas de forma profesional y segura. Las actividades importantes durante la instalación son:
- Tendido de cables: los cables se tienden según el esquema eléctrico. Debe garantizarse que estén protegidos frente a influencias externas y que no supongan ningún peligro para los residentes ni para el edificio.
- Montaje de los componentes eléctricos: se instalan interruptores, enchufes, cajas de fusibles y sistemas de iluminación. Para ello, es necesario un montaje preciso y correcto que garantice un funcionamiento duradero.
- Conexión a la red eléctrica: la conexión a la red eléctrica debe realizarse de forma precisa y segura. Esto incluye también la puesta en marcha de los armarios de distribución y las cajas de distribución, así como la conexión correcta de los aparatos y las máquinas.
- Comprobación y puesta en servicio: Tras la instalación, se lleva a cabo la recepción y la comprobación del sistema. Se garantiza que todas las instalaciones se hayan realizado correctamente y cumplan con las normas de seguridad. La comprobación del funcionamiento incluye la comprobación de las medidas de protección, como los interruptores diferenciales, la conexión a tierra y la protección contra sobretensiones.
Mantenimiento y conservación
Tras la instalación, es necesario realizar un mantenimiento periódico de las instalaciones eléctricas para evitar averías y riesgos de seguridad. Los trabajos de mantenimiento incluyen la revisión de cables, aparatos y fusibles, así como la subsanación de posibles defectos. Especialmente en ámbitos con elevados requisitos de seguridad, como en instalaciones industriales o edificios públicos, es imprescindible una supervisión continua.
Nuestra oferta
- Montaje industrial
- Sistemas de tendido de cables
- Cableado subterráneo
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- Sistemas de alimentación de emergencia
- Técnica de conexión hasta 20 kV
- Sistemas de barras colectoras
- Equipamiento técnico para paradas
- Tecnología de transformadores
- Pruebas VDE
Control de la electricidad: instalación y ejemplos en la movilidad eléctrica